Molusco contagioso: causas y tratamiento

  • June 10, 2024, 7:03 p.m.

El molusco contagioso es una infección viral de la piel causada por el virus del molusco contagioso, un miembro de la familia de los poxvirus. Esta afección se caracteriza por la aparición de pequeñas protuberancias o pápulas en la piel, que suelen ser rosadas, blancas o color carne, y tienen un aspecto brillante y una pequeña hendidura en el centro. Es una infección relativamente común, especialmente en niños, aunque adultos también pueden verse afectados, particularmente aquellos con un sistema inmunológico debilitado o personas que participan en deportes de contacto o tienen relaciones sexuales sin protección. El virus se transmite mediante el contacto directo de piel a piel, así como a través del contacto con objetos contaminados como toallas, ropa o juguetes. Las pápulas del molusco contagioso pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero comúnmente se encuentran en el tronco, las extremidades y la cara en los niños, mientras que en los adultos suelen localizarse en el área genital, el abdomen y los muslos internos.
Los síntomas del molusco contagioso incluyen la aparición de estas pápulas indoloras, que pueden variar en número desde unas pocas hasta varias docenas, dependiendo de la extensión de la infección. A menudo, las pápulas no causan dolor ni molestias significativas, aunque en algunos casos pueden provocar picazón o irritación si se inflaman o se infectan. En general, las protuberancias del molusco contagioso suelen desaparecer por sí solas dentro de un período que va desde los seis meses hasta un año, aunque en casos más severos, la duración puede extenderse. Durante este tiempo, la persona afectada puede seguir siendo contagiosa, lo que subraya la importancia de la prevención y el manejo adecuado de la infección.
El tratamiento del molusco contagioso no siempre es necesario, particularmente en casos leves o en niños, ya que las pápulas eventualmente desaparecerán sin intervención médica. Sin embargo, en situaciones donde las lesiones son extensas, persistentes, o causan problemas cosméticos o psicológicos, hay varias opciones de tratamiento disponibles. Estas incluyen la crioterapia, que consiste en congelar las lesiones con nitrógeno líquido, y el curetaje, donde se raspan las pápulas con una cuchara quirúrgica. Otros tratamientos pueden consistir en la aplicación de agentes tópicos como el ácido salicílico, el peróxido de benzoilo, o cremas de tretinoína, que ayudan a disolver las pápulas. La inmunoterapia tópica, que utiliza sustancias que estimulan el sistema inmunológico a atacar el virus, es otra posible intervención. Aunque estos tratamientos pueden ser eficaces, cada método tiene sus propios riesgos y efectos secundarios, por lo que es importante discutir con un profesional de la salud cuál es la mejor opción para cada caso específico.
La prevención del molusco contagioso se basa en evitar el contacto directo con las lesiones y objetos contaminados. Las prácticas de higiene adecuadas, como no compartir toallas o ropa, y lavar las manos con frecuencia, pueden reducir significativamente el riesgo de contagio. En el caso de los adultos, el uso de preservativos puede disminuir la transmisión del virus en el área genital, aunque no es completamente efectivo debido a que el molusco contagioso puede infectar cualquier área de contacto piel a piel. También es recomendable cubrir las pápulas con vendajes para evitar la propagación del virus a otras partes del cuerpo o a otras personas.
Existen varios mitos comunes sobre el molusco contagioso que deben ser aclarados. Un error frecuente es pensar que solo afecta a niños, cuando en realidad puede afectar a personas de todas las edades. Otro mito es que la infección solo se transmite a través de relaciones sexuales, lo cual es incorrecto, ya que cualquier tipo de contacto piel a piel puede propagar el virus. Además, algunas personas creen erróneamente que la infección es peligrosa o grave, pero en la mayoría de los casos es una afección benigna y autolimitada. Finalmente, no es cierto que una vez que se ha tenido molusco contagioso, se es inmune a futuras infecciones; de hecho, es posible volver a contraer el virus si se entra en contacto con él de nuevo.
En conclusión, el molusco contagioso es una infección cutánea común que se transmite fácilmente a través del contacto directo. Aunque es generalmente inofensiva y tiende a resolverse por sí sola, existen tratamientos disponibles para quienes deseen acelerar el proceso de curación. La prevención, a través de buenas prácticas de higiene y medidas de protección durante el contacto físico, es clave para evitar la propagación de esta infección. Desmentir los mitos comunes sobre el molusco contagioso ayuda a reducir el estigma y la desinformación, permitiendo a las personas afectadas manejar su condición de manera más efectiva y segura.

Źródło: Depilacion madrid